La UNICEF sostiene que las necesidades menstruales no atendidas pueden limitar la movilidad, afectar la asistencia escolar y comprometer la participación de niñas y adolescentes en actividades comunitarias.

UNICEF advierte que tabúes menstruales siguen afectando a millones de adolescentes-. Cada 28 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Higiene Menstrual, una fecha impulsada para generar conciencia sobre la importancia de garantizar acceso a información, productos sanitarios y espacios adecuados para la salud menstrual de niñas y mujeres.
De acuerdo con UNICEF, la menstruación continúa siendo un tema rodeado de estigmas, discriminación y desinformación en distintas partes del mundo, situación que afecta la salud, educación y bienestar de millones de adolescentes.
El organismo internacional señala que alrededor de 1.800 millones de personas menstrúan cada mes en el mundo, sin embargo, muchas no pueden gestionar su periodo de manera segura y digna debido a factores como pobreza, tabúes culturales, desigualdad de género y falta de servicios básicos.
UNICEF indica que numerosas adolescentes enfrentan vergüenza, exclusión social y ansiedad durante la menstruación, especialmente en comunidades donde el tema continúa siendo considerado un tabú.
Asimismo, un informe conjunto de UNICEF y la Organización Mundial de la Salud reveló que millones de estudiantes carecen de acceso adecuado a agua, jabón, privacidad y productos de higiene menstrual dentro de las escuelas.
Leer también: Especialistas recuerdan que la “demencia senil” no existe como diagnóstico médico
El reporte también destaca que muchas jóvenes no reciben información suficiente antes de su primera menstruación. En algunos países, menos de la mitad de las adolescentes conocían sobre el periodo menstrual antes de experimentarlo por primera vez.
Según datos publicados por UNICEF Data, entre 2016 y 2022 más de 10 millones de adolescentes de entre 15 y 19 años en 41 países dejaron de asistir a clases, actividades sociales o laborales durante su último periodo menstrual.
El organismo sostiene que las necesidades menstruales no atendidas pueden limitar la movilidad, afectar la asistencia escolar y comprometer la participación de niñas y adolescentes en actividades comunitarias.
UNICEF también señala que mejorar la educación sobre higiene menstrual y garantizar acceso a instalaciones adecuadas contribuye al bienestar físico, emocional y educativo de quienes menstrúan.
La organización mantiene programas de salud e higiene menstrual en distintos países enfocados en acceso a productos sanitarios, educación sobre menstruación y reducción de estigmas relacionados con el periodo.
EO/// Redacción: Elixandra Veliz
