Es mejor tarde que nunca, hablar que callar, observar a tu hijo en silencio y darle un abrazo puede ser la salvación a sus pensamientos

Cómo hablar con tus hijos desde el corazón.- La gran pregunta de muchos padres o representantes al ver a sus pequeños tener una conducta no apta, y de allí llamarlos “eres un contestón” “ese muchacho es rebelde” y tener preguntas sin repuestas; ¿por qué son así?
Como padres y familia en vez de ver problemas, deben preguntarse entre sí, qué está pasando en su vida interna ¿por qué está actuando de esa manera?
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PREGÚNTALE CÓMO TE FUERA GUSTADO QUE TE PREGUNTARAN
La mejor manera de llegar a tu hijo es hablarle con el corazón para transmitirle la confianza necesaria que en vez de verte como un padre te observe como un amigo, que seas esa persona que busque cuando tenga un conflicto, cuando no sabe cómo expresarse. No lo veas como un hijo, sino como ese niño que fuiste alguna vez porque recuerda que todos pasamos por ese camino de la vida. Es ese tiempo donde le forjas sus buenos momentos como padres o familia, y recordar o sanar todo aquello que no has hablado, ya que los hijos son la cura al alma.
Es mejor tarde que nunca, hablar que callar, observar a tu hijo en silencio y darle un abrazo puede ser la salvación a sus pensamientos, una orientación, un “alto”, un “no hagas eso”, “eso está mal”, “así no es”. Apóyalo y háblale con las palabras adecuadas para corregir lo que un mañana no podrás.
EO// Redacción: Virginia Peña
