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Alimentos que no se deben comer crudos

Aunque los alimentos crudos siempre presentan mayor riesgo a nivel de seguridad alimentaria, podemos tomar muchos sin problema
Alimentos que no se deben comer crudos

Alimentos que no se deben comer crudos-. Ciertas toxinas o bacterias pueden hacer que consumir alimentos crudos se convierta en una mala elección con consecuencias negativas para la salud. Veamos de qué alimentos hablamos.

Carne de aves: De todos es sabido que la carne cruda puede suponer mayor riesgo que cocinada, ahora bien, en el caso de la carne de ave, es más común la presencia de un determinado microorganismo, se trata de Campylobacter. Tal como especifica la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta bacteria es una de las cuatro principales causas mundiales de enfermedad diarreica y está considerada como la causa bacteriana más frecuente de gastroenteritis en el mundo. Es especialmente problemática en niños muy pequeños, pero se deben tomar precauciones a cualquier edad, y en este caso, si cocinamos por encima de los 75ºC eliminamos la bacteria.

Leche cruda: Últimamente ha sido un tema polémico en algunas comunidades, puesto que se ha vuelto a comercializar la leche cruda. Teniendo en cuenta que actualmente el consumidor está habituado a comprar leche lista para su consumo, se debe advertir que la leche cruda debe cocerse previamente. Tomarla tal cual se extrae de las ubres puede suponer problemas de salud como la Brucelosis o muchas otras infecciones bacterianas. El consumo de leche cruda es un riesgo para cualquier tipo de persona, pero en casos de niños, embarazadas o personas inmunodeprimidas o que hayan sido sometidas a un trasplante, debemos ser especialmente cuidadosos, revisando que todos los quesos y productos lácteos que consuman sean elaborados con leche pasteurizada.

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Huevo: El microorganismo más conocido en materia de alimentación es el que se esconde en este fantástico alimento. Estamos hablando de la Salmonella, famosa por ocultarse tras mayonesas, aliolis y tortillas jugosas y mal conservadas. Es por ello que en los restaurantes existe la obligación de realizar estas elaboraciones con huevo pasteurizado y así evitar más de un dolor de estómago. Los síntomas más comunes de la salmonelosis es la gastroenteritis que se manifiesta con diarrea, dolor abdominal y fiebre.

Pescado: Otro de los nombres que resuenan en el ámbito de la seguridad alimentaria son los anisakis. Este pequeño parásito no es otra cosa que un pequeño gusanito que se dispone generalmente en forma de espiral en ciertas zonas del pescado, especialmente las branquias y las vísceras, incluso la musculatura del pescado. Su fama ha ido creciendo a la vez que lo hace la comida oriental, incluyendo el famoso sushi a base de pescado crudo.

Empieza a ser muy conocido también que la manera más segura de consumir pescado crudo es tras haberlo congelado durante al menos 24 horas a -20ºC a nivel industrial, o en casa, si disponemos de congelador de tres estrellas o más debemos congelarlo durante cinco días.

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Eso sí, no debemos olvidar que con la congelación lo que conseguimos evitar es el riesgo de que los anisakis nos puedan parasitar, pero el pescado crudo seguirá siendo un alimento con un riesgo microbiológico elevado y por ello no se aconseja en embarazadas ni en niños muy pequeños o personas inmunodeprimidas.

Patata: La patata es un alimento de uso muy común, pero nunca cruda. El motivo es que pueden resultar muy indigestas y generar molestias abdominales, especialmente hinchazón abdominal y flatulencias. Por otra parte, las patatas, cuando se conservan expuestas a la luz, desarrollan fácilmente una toxina llamada solanina. Este compuesto se encuentra en mayores concentraciones en todas las zonas de la patata que han adquirido una tonalidad verdosa.

Es importante comentar que, aunque algunas fuentes afirman que los compuestos como la solanina se degradan con la temperatura, la realidad es que el porcentaje de solanina que se degrada como consecuencia de la cocción de una patata es muy bajo. Por lo que no debemos confiar en que cocinar una patata vaya a servir para eliminar la solanina que contiene. En este caso, lo preferible es conservarlas en un lugar fresco, húmedo pero ventilado, donde no se produzca condensación, y especialmente protegidas de la luz solar.

EO/// Con información de: Salud Mapfre