Los precios bajaron de 4.000 a 1.200 bolívares el kilo gracias al aumento de la cosecha proveniente de Anzoátegui

Zafra de ciruelas impulsa ventas de comerciantes informales en Maturín-. La llegada de la zafra de ciruelas a Maturín ha generado un repunte significativo en las ventas de los comerciantes informales de la ciudad, quienes reportan un incremento del 70% en sus ingresos comparado con el mismo período del año pasado.
Según testimonios recogidos en puntos de venta populares, los precios de la ciruela se han estabilizado entre 1.200 y 1.500 bolívares el kilo, una reducción considerable frente a las semanas anteriores, cuando el fruto alcanzaba valores entre 3.500 y 4.000 bolívares debido a la escasa oferta en los campos.
Los comerciantes explican que la temporada de cosecha inició a principios de Semana Santa, y desde entonces el flujo de producto ha ido en aumento. «Antes conseguíamos muy poca ciruela y por eso los precios estaban tan altos. Ahora que ya hay más cosecha, podemos vender a precios más accesibles y la gente compra más», señaló Jesús Salazar, vendedor de la calle Monagas.
Las ciruelas que abastecen a Maturín provienen principalmente de El Tigre y Puerto Píritu, en el estado Anzoátegui, regiones reconocidas por su producción frutal. El mejor transporte y la coordinación entre productores y distribuidores han permitido que el producto llegue con mayor frecuencia y en mejores condiciones a los puntos de venta.

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Asimismo, los vendedores destacan que la dinámica comercial ha mejorado notablemente. «En un día bueno podemos vender hasta tres cestas de ciruelas. La gente las busca para consumir frescas, en jugos o para preparar dulces tradicionales», comentó Amarilis Salazar, vendedora ambulante de la calle Bermúdez.
Este incremento en la rotación del producto no solo beneficia a los comerciantes, sino también a las familias maturineses, que pueden acceder a un fruto nutritivo a un precio más justo. Además, la actividad genera ingresos complementarios para decenas de familias que dependen de la economía informal.
Con la zafra en pleno desarrollo, los comerciantes esperan que los precios se mantengan estables y que el consumo continúe en ascenso hasta que termine la temporada para así entrar a la del mamón.
EO// Redacción: Victor Rojas
