Con este pronunciamiento, la Iglesia busca recordar que la verdadera humanidad se mide en la capacidad de proteger la vida en sus etapas más frágiles

Vaticano reafirma su postura contra la eutanasia y pide priorizar el acompañamiento integral-. A través de un reciente artículo publicado en Vatican News, la Santa Sede ha vuelto a poner de manifiesto su firme postura respecto al final de la vida, subrayando que el respeto a la dignidad humana debe prevalecer sobre cualquier percepción subjetiva del dolor, independientemente de su intensidad.
El organismo fue enfático al señalar que la eutanasia no puede considerarse un acto médico, definiéndola más bien como una ruptura fundamental en la relación de cuidado entre el profesional de la salud y el paciente. Según el texto, la práctica de la muerte asistida conlleva el riesgo de consolidar una sociedad que opta por «eliminar» a los miembros más vulnerables en lugar de ofrecerles el soporte necesario.
El comunicado destaca que la esencia del ser humano no se ve alterada por las condiciones físicas o la pérdida de independencia. El texto oficial reza:
«La dignidad de la persona humana no depende de su estado de salud, ni de su percepción subjetiva de la vida, ni de su grado de autonomía. Es un valor intrínseco que exige ser reconocido, protegido y promovido en toda circunstancia».
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Para el Vaticano, la respuesta ética ante el sufrimiento extremo no debe ser la provocación de la muerte, sino el fortalecimiento de las redes de apoyo. La Santa Sede insta a las instituciones y a la sociedad civil a ofrecer:
- Cercanía constante para combatir la soledad del enfermo.
- Acompañamiento espiritual y emocional.
- Cuidados paliativos adecuados y apoyo integral que garantice una muerte natural con dignidad.
Con este pronunciamiento, la Iglesia busca recordar que la verdadera humanidad se mide en la capacidad de proteger la vida en sus etapas más frágiles, promoviendo una «cultura del cuidado» frente a lo que han denominado en ocasiones anteriores como la «cultura del descarte».
EO// Con información de: El Heraldo de México
