Cuidadanos exigen a las autoridades fiscalizar el transporte en Maturín para garantizar un servicio digno, seguro y económico

Usuarios expresan descontento por el deterioro de las unidades de transporte público-. El servicio de transporte en la capital monaguense atraviesa problemas de precariedad que afecta la movilidad diaria. Los usuarios reportan que, pese a los constantes incrementos en el precio del pasaje, las unidades se encuentran en un estado lamentable y el trato al ciudadano es cada vez más hostil.
Nilda Rojas, residente del complejo La Gran Victoria, relató que viajar en estos autobuses representa un riesgo físico. Según su testimonio, ha roto sus prendas de vestir en varias ocasiones debido a los ganchos y alambres sueltos que sobresalen de los asientos deteriorados de las rutas.
Leer más: Aguasay arrancó celebración de sus XXI Ferias en Honor a San José
A los problemas mecánicos se suma la conducta agresiva de los colectores en las principales paradas. Jesús Jiménez, habitante de la Zona Industrial, denunció que las discusiones por el cobro de la tarifa suelen terminar en insultos y amenazas directas hacia los pasajeros que intentan reclamar sus derechos.
La falta de mantenimiento preventivo es evidente en el parque automotor que circula por la ciudad. Los ciudadanos exigen que las autoridades municipales realicen inspecciones técnicas rigurosas, pues consideran injusto pagar tarifas elevadas por vehículos que no cumplen con las normas mínimas de seguridad y confort. Esta situación genera un clima de tensión constante entre transportistas y usuarios en toda la entidad. Mientras el servicio no mejore, el malestar social seguirá creciendo en las paradas de Maturín, donde la dignidad del pasajero parece haber quedado en el olvido por el gremio.

