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​Monagas celebró fase estadal de los IV Juegos Autóctonos Estudiantiles de los Pueblos Indígenas

Más de 68 estudiantes de los pueblos Kariña, Warao y Chaima demostraron sus destrezas ancestrales en una jornada que fusionó el vigor deportivo con el orgullo y la identidad originaria
Monagas celebró fase estadal de los IV Juegos Autóctonos Estudiantiles de los Pueblos Indígenas

Monagas celebró fase estadal de los IV Juegos Autóctonos Estudiantiles de los Pueblos Indígenas-. Con el firme propósito de salvaguardar la memoria histórica, las tradiciones milenarias y los lazos de hermandad, se celebró con éxito este viernes la fase estadal de los IV Juegos Autóctonos Estudiantiles de los Pueblos Indígenas en el estado Monagas.


El encuentro, que congregó a más de 68 niños y jóvenes de las comunidades originarias de la región, se llevó a cabo en el estadio de fútbol ubicado detrás del Liceo Ildefonso Núñez Mares, en la parroquia San Simón del municipio Maturín.


​La cita deportiva y cultural fue organizada por el Centro de Desarrollo de la Calidad Educativa (CDCE) Monagas, bajo la dirección de la profesora Mary Salazar de Monteverde.


La ejecución de la jornada fue posible gracias al trabajo articulado entre la División de Educación Indígena, liderada por la profesora Indira Pérez, y la División de Comunidades Educativas y Unión con el Pueblo, a cargo de la profesora Sobeida Subero; ambas instancias unieron esfuerzos para consolidar un espacio donde el deporte escolar y la identidad cultural convergieron en una sola voz.


​»Estos juegos trascienden la competencia formal; son un acto de resistencia cultural y un homenaje vivo a la sabiduría de nuestros ancestros. Ver a nuestra juventud correr con la wuatura o tensar el arco con la misma precisión y pasión que sus antepasados, es la certeza de que la identidad originaria sigue viva, fuerte y latiendo en el corazón de Monagas», destacó la profesora Indira Pérez.

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​Destrezas ancestrales: El juego como herencia viva

​Los jóvenes atletas de las etnias Kariña, Warao y Chaima midieron sus habilidades en disciplinas que conectan la supervivencia, la técnica y la fuerza comunitaria, destacando en:
​Arco y flecha: Una demostración de precisión milenaria que evoca las técnicas originarias de subsistencia.


​Cerbatana: Competencia de puntería basada en proyectiles impulsados por el aire pulmonar, requiriendo un riguroso control de la respiración.
​Lanzamiento de lanza: Una prueba que mide fuerza, proyección y distancia, emulando las artes de defensa tradicionales.


​Prueba de fuerza (Tracción de cuerda): Un ejercicio de resistencia colectiva donde la sincronía y la fortaleza en equipo definen la victoria.


​Carrera de Wuatura (o Guayare): Exigente prueba de velocidad donde los participantes corren cargando en sus espaldas el emblemático canasto tejido artesanalmente.
​Carrera de troncos: Competencia de alta resistencia que demanda un coordinado trabajo en equipo para transportar un pesado madero.

​Un legado que se proyecta al futuro

​Más que un escenario de rivalidad, la jornada se transformó en una vibrante fiesta de saberes compartidos. Cada aplauso y canto de aliento resonó como un respaldo al compromiso del Gobierno Bolivariano con la preservación del patrimonio biocultural de los pueblos indígenas, pilares fundamentales de la venezolanidad y la identidad monaguense.
​Tras culminar con éxito esta fase estadal, las delegaciones ganadoras aseguran su pase a la siguiente etapa nacional, donde portarán con orgullo el tricolor regional y la esencia de un legado ancestral que se renueva en cada generación.

EO// Con información de: Prensa CDCE Monagas