Los alimentos que existen en el hogar tienden a ser menos saludables conforme el niño va creciendo, según revela un estudio
Los alimentos en el hogar son menos saludables cuando el niño crece

Los alimentos en el hogar son menos saludables cuando el niño crece – “Encontramos cambios significativos en varias categorías de alimentos a lo largo del tiempo”, fueron las palabras de Jennifer Barton, autora principal del estudio. Barton realizó esta investigación en septiembre del 2023 mientras estaba en la Facultad de Ciencias Agrícolas, del Consumidor y del Medio Ambiente en la Universidad de Illinoi, en Urbana.

El objetivo, en palabras de la investigadora, era “entender cómo los entornos en los que se encuentran los niños pueden influir en su dieta y nutrición”. En tal sentido, la pregunta principal del estudio fue: “¿Qué tipos de alimentos y bebidas están disponibles en el hogar, y qué tan accesibles son esos artículos para el niño pequeño?”.

Para hacerlo, se rastreó los hábitos alimenticios en los hogares de 468 parejas de madres e hijos en el estado de Illinios, Estados Unidos. Dichos participantes, en adición, formaban parte de un proyecto de investigación de la universidad que rastreaba la nutrición de los niños hasta los 10 años.

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Un seguimiento se hizo mediante una lista de verificación estándar llamada Inventario de alimentos en el hogar para ver a qué tipo de comidas podía acceder un niño.

Mientras más crece el niño, menos alimentos saludables hay
El estudio encontró que entre los 2 y los 4 años, la puntuación general obesogenica (Puntuación para alimentos con más probabilidad de hacer que el niño engorde) aumentó.

Entre los que fueron en aumento se encontraron galletas, papas fritas, carnes procesadas y alimentos para microondas. Esto, según Jennifer Barton, es una tendencia normal, y así lo señaló en un comunicado de la universidad: “Tiene sentido que a medida que los niños crecen, la presencia de alimentos más densos en energía y ricos en grasas tiende a aumentar”.

Entre las razones, argumentó que, en general, son los niños los que lo solicitan con más frecuencia, en gran parte influenciados por los amigos o por la publicidad.


Cabe acotar que, también mencionó que “las verduras también están más disponibles en el hogar a los 48 meses”.

No toda la culpa debe recaer en los padres
Aunque es un problema, Barton señala que la culpa no puede recaer completamente en los padres. Su argumento es que actualmente es difícil encontrar un hogar que no tenga, por lo menos, un alimento que se considera “no recomendado” para los niños. Por lo tanto, para ella, lo mas importante es “asegurarnos de que obtengamos suficientes alimentos nutritivos y recomendados y comamos los no recomendados con moderación”.

Además, Barton considera que hay mucha presión para que tanto padres como hijos estén presionados para comer alimentos no saludables. Por ejemplo, está la insistencia de los niños para pedirlos por influencia externa. No obstante, pueden existir otros factores.

Por último, hay que considerar la capacidad adquisitiva de muchas familias que, económicamente, no pueden permitirse comprar una gama completa de alimentos nutritivos. Por lo tanto, para Barton es necesario “un enfoque de sistemas alimentarios para garantizar que las personas tengan acceso a alimentos nutritivos”.


En cuanto a los padres, dijo que es importante que “se sientan apoyados en la toma de decisiones para promover la salud y el bienestar de ellos y sus hijos”.

EO// Nangelys Gamboa /// con información de: 2001