El presupuesto familiar en Maturín se enfoca hoy en priorizar el ahorro y la nutrición básica

kilo de carne de res alcanza los 10 dólares en Maturín-ubrir la canasta alimentaria exige actualmente una planificación minuciosa de los ingresos disponibles en cada hogar monaguense. En los comercios de la ciudad, se observa cómo los ciudadanos seleccionan cortes específicos para estirar sus recursos económicos. Esta situación obliga a los habitantes a modificar sus hábitos de compra de manera semanal.
Vanessa Vivenes de la Cruz considera que el precio de la carne de res es desmedido actualmente en los establecimientos locales. Para enfrentar este costo, realiza compras estratégicas variando la res con pollo, mollejas, embutidos y recortes de cerdo. Su técnica para alimentar a su familia consiste en rendir la proteína con abundantes aliños, papas y berenjenas. Esta metodología le permite ofrecer platos sustanciosos sin comprometer la totalidad de su presupuesto mensual.
Por su parte, Johana López, habitante de Los Guaritos, explica que hace lo posible por estirar su sueldo en cada compra. López opta por adquirir porciones pequeñas, comprando apenas medio kilo o incluso un cuarto de kilo de proteína según la disponibilidad de su bolsillo. Además, recurre a la compra de hueso rojo para preparar caldos que complementen la dieta diaria de su hogar. Para ella, la clave está en combinar estos pocos gramos de carne con diversas verduras.
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Ante la baja rotación, los vendedores han diseñado estrategias para salir de la mercancía y evitar pérdidas. En muchos comercios se ofrecen combos de hasta 6 bandejas de medio kilo cada una, combinando diferentes cortes de carne de res para incentivar la compra por volumen. Mientras el kilo individual oscila entre los 9,80 y 10,25 dólares, estos paquetes buscan ser un alivio para quienes pueden invertir un poco más a cambio de variedad, compitiendo con el pollo que se mantiene desde los 3,30 dólares.
La economía doméstica en el oriente venezolano se ajusta hoy a la realidad de los precios de los productos. Los ciudadanos buscan estrategias creativas para mantener una nutrición básica sin comprometer la totalidad de sus ahorros mensuales. El mercado se adapta ofreciendo alternativas que se ajusten a la capacidad adquisitiva real de la población local. La resiliencia del consumidor maturines es clave para afrontar el complejo panorama financiero que atraviesa el país actualmente.
