Se sigue desplazando como la primera vez, pero con la certeza de todo lo que trajo al hoy

Ha comenzado el último tango.- El telón se abre y resuena en lo más profundo un tango, tan elegante y melancólico como la despedida más amarga de un gran bailarín, que puede seguir bailando, pero no, lo que vamos a ver es la despedida.
Comienza el último tango y saberlo duele, el bailarín se presenta a tiempo, para el primer acto de esta función, para quienes lo vitorean, resulta fúnebre está puesta en escena, el sigue más vivo que nunca, férreo y caudaloso, como el agua que alimenta todo a su paso. Sin dejar nada para el final del espectáculo, el comienza con pasos que no sorprenden, estamos acostumbrados a su genialidad, mientras baila lo anota, un primer tanto offside, como predicando el inicio del adiós, en cuatro años ya no bailará para nosotros, pero fuera del campo seguro mientras imagina deseoso de estar, anotara goles en su mente maestra.
Se sigue desplazando como la primera vez, pero con la certeza de todo lo que trajo al hoy. Mientras danza lo anota, al minuto 16:39 salió de la zona derecha, entró en juego, el solo lo busco, fuera del área lo hizo, lo armó desde la mitad, fue un poema en cada paso, verlo bailar siempre es un honor.
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Y el segundo ocurre, lo hace posible tras un rebote, no ha terminado el partido y el ya es el mvp, lo deja todo y nos dejará a todos queriendo ver más de su grandeza.
Así empieza el inicio del final, el último tango ha comenzado a sonar con la melancolía propia de quienes despiden al más grande.
31 minutos del segundo tiempo y baila como si nada, se mueve con la naturalidad y la frescura de quien vive con pasión cada segundo en el campo, parece que fue ayer cuando lo hacía por primera vez, pero el tiempo nos las cobra siempre como sea, y hace el tercero con magia, la magia que se sale de los cuentos y así sigue escribiendo el libro de la historia, en la que nosotros aparecemos como espectadores fascinados.
Se cierra el telón por hoy, solo ha sido el primer acto, ¡señores ha comenzado el último tango!
EO// Redacción: Blaximar Bolívar
