La duración de un eclipse lunar puede extenderse hasta seis horas, significativamente más que un eclipse solar, indica la ESA
Gran expectativa por eclipse total de Luna la próxima semana

Gran expectativa por eclipse total de Luna la próxima semana – Un eclipse de Luna ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre la eterna compañera de nuestro planeta. Precisamente, el domingo 7 de septiembre, habrá un eclipse total de Luna que podrá ser visto desde Europa hasta Asia, en el cual – durante más de una hora – la Luna tendrá un tono rojizo, fenómeno conocido como «Luna de Sangre».

De acuerdo con la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés), la sombra de la Tierra es más grande que toda la Luna, lo que permite la observación de diferentes tipos de eclipses dependiendo de la posición de la Luna en relación con el centro de la sombra terrestre.

Un eclipse puede ser total, cuando la Luna transita por el centro de la sombra de la Tierra, llamado umbra; parcial, cuando solo una parte de la Luna recorre la umbra; o penumbral, cuando el tránsito se da por la periferia de la sombra, conocida como penumbra.

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Pero un eclipse lunar es mucho más que un esperado espectáculo astronómico que sorprende a los millones de personas que tienen la suerte de verlo. El estudio de estos eventos ha proporcionado importantes descubrimientos a lo largo de la historia.

La ESA explica que los antiguos griegos, por ejemplo, dedujeron que la Tierra es esférica observando cómo la sombra de la Tierra se proyecta sobre la Luna durante un eclipse.

Aristarchus de Samos, en el siglo III a.C., utilizó la duración de los eclipses lunares para estimar el diámetro de la Luna, mientras que Hipparcos y Ptolemeo mejoraron estas mediciones en los siglos siguientes.

En el siglo XVII, la cartografía absoluta aprovechó los eclipses lunares para mejorar la determinación de la longitud, ya que estos fenómenos podían observarse simultáneamente desde diferentes puntos del planeta.

Actualmente, el uso de reflectores colocados en la Luna durante las misiones Apolo y Lunakhod permite realizar mediciones láser altamente precisas, ayudando a calcular la aceleración lunar y la desaceleración de la rotación de la Tierra.

Además, el análisis de la luz refractada por la atmósfera terrestre durante los eclipses lunares ha mostrado que el ozono atmosférico está confinado a una capa entre 50 y 80 km sobre la superficie de la Tierra, agrega la ESA.

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La relación entre los eclipses solares y lunares es otra área fascinante. Ambos tipos de eclipses requieren la alineación del Sol, la Tierra y la Luna.

Debido a la inclinación de la órbita lunar, los eclipses no ocurren en cada luna llena o luna nueva, sino aproximadamente dos veces al año. Cuando estos eventos coinciden, pueden producirse un eclipse lunar y uno solar con tan solo 15 días de diferencia, como ocurrirá en el mes de septiembre, pues habrá un eclipse de Luna el día 7 y un eclipse de Sol el día 21.

Finalmente, recuerda la Agencia Espacial Europea, existe el ciclo de Saros, identificado por astrónomos griegos antiguos, que especifica que los eclipses se repiten en un periodo de 6585,32 días (aproximadamente 18 años y 10,3 días). En cada ciclo de Saros, hay un promedio de 42 eclipses solares y 42 eclipses lunares.

EO// con infromación de: NTN24