Podemos recordar que el amor es un sentimiento complejo de intenso hacia una persona, objeto o idea, manifestado por la atracción emocional, el deseo de unión, el compromiso, cuidado y la cooperación, pero cuando se trata de un amor de madre no alcanzan las líneas para definirlo

El amor de una madre no conoce de límites-. Dicen que el amor de una madre, es el sentimiento más parecido al amor de Dios; Isaías 49:15, Dios pregunta: «¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aun cuando ella olvide, yo nunca te olvidaré», es un sentimiento de incondicionalidad que solo ellas nos pueden entregar.
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Y para muestra un botón, aquí te traigo una hermosa historia desbordada de este gran amor maternal: Brianna Rawlings, de Sydney, Australia; tenía 19 años, cuando salió embarazada, la adolescente, supongo llena de felicidad por enterarse de la llegada de la bendición más grande que puede tener una mujer, ser madre, sin embargo, no contaba que el destino le tenía un proceso duro que afrontar.
Tenía solo 17 semanas de embarazo cuando fue diagnosticada con una forma rara y agresiva de cáncer de sangre: leucemia; al conocer la dura noticia, Brianna solo pensó en ese hijo que se formaba en su vientre; estaba «entre la espada y la pared», pues debía iniciar un tratamiento oncológico para superar la enfermedad.

Desinteresadamente y sin pensarlo, ante la desgarradora elección de interrumpir su embarazo o llevarlo a término, decidió posponer su propio tratamiento contra el cáncer en un intento de darle a su hijo por nacer, una oportunidad de vida.
Al posponer su tratamiento reducía a la mitad sus posibilidades de supervivencia y aun así no le importó. El bebé Kayden nació tres meses antes, mediante una cesárea de emergencia, después de que la joven madre comenzara a sufrir dolores insoportables y fiebre, se aferró a la vida durante 12 días antes de fallecer, lo que ella llamó «los mejores 12 días de mi vida».

Posteriormente, de pasar por la terrible perdida de su hijo, se enfocó en cumplir su tratamiento y por un lapso pudo tener mejoría; sin embargo, muy poco antes de cumplir sus 19 años, Brianna Rawlings, ejemplo de un verdadero amor de madre, falleció el 29 de diciembre de 2018, perdiendo su batalla contra la leucemia.

Brianna nos demuestra el gran amor que una madre puede sentir por sus hijos, lo que es capaz de hacer por verlos feliz, sanos y salvos, como madres somos capaces de entregar nuestra propia vida, el amor de una madre no se compara con nada, valórala si la tienes con vida, demuéstrale tu agradecimiento y enseña a tus hijos el respeto y el valor por ellas.
EO// Redacción de: Lcda. Carlenis Avendaño
Con información de: Recopilación web
