Se espera que a partir de la próxima semana el movimiento en el centro de Maturín se intensifique

Confiterías de Maturín a la expectativa del Carnaval 2026-. Con la llegada de la temporada carnestolenda, el casco central de la capital monaguense empieza a transformarse en un estallido de colores. Los comerciantes del sector confitero ya reportan estar listos para atender la demanda de propios y visitantes, manteniendo altas expectativas económicas para este primer trimestre del año.
En un recorrido por el casco central de Maturín, se pudo constatar que los establecimientos ya exhiben sus mejores productos. Caramelos, chocolates, juguetes, máscaras, pelucas y artículos de fiesta dominan las vitrinas, preparándose para lo que los dueños de negocios consideran su mejor época.
Inventarios al máximo
Yexi Jaramillo, encargada de una confitería en la calle Monagas, señaló que el sector se ha preparado con meses de antelación para garantizar el abastecimiento. «Nuestros anaqueles ya están completamente llenos de productos carnestolendos. Desde la juguetería hasta la confitería por departamento, todo está listo para el cliente y el disfrute del Carnaval», afirmó.
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Para los comercios de este rubro, el Carnaval no es una festividad más; representa el motor principal de su facturación anual. Por su parte, Carlos Beltrán, vendedor de una tienda en la Avenida Juncal destacó la importancia de estos días para la estabilidad del negocio:
«El 60% de nuestra mercancía anual se vende precisamente en la temporada de Carnaval. Es el momento donde el flujo de personas aumenta debido a las comparsas y las fiestas escolares», indicó Beltrán.
Preparativos y tradición
A pesar de los desafíos económicos, el espíritu festivo de Maturín —conocida por sus imponentes desfiles— sigue impulsando el consumo de artículos tradicionales. Los comerciantes esperan que, al igual que en años anteriores, las instituciones educativas y las juntas de carnaval sean los principales compradores de caramelos y golosinas para lanzar durante los recorridos.
Se espera que a partir de la próxima semana el movimiento en el centro de Maturín se intensifique, convirtiéndose en el epicentro de las compras para los disfraces y la logística de los eventos que darán vida a la «Fiesta Grande de Oriente».
EO// Redacción: Victor Rojas
