Agroindustria cafetalera impone el precio al productor. Vicente Pérez, director ejecutivo de Fedeagro, afirma que hace 24 años en el mundo del café había un predominio de 2 empresas, Fama de América y Café Madrid. Estas dos empresas controlaban el mercado, siendo capaz de comprar la mitad de la cosecha nacional, ubicada para su entonces en 1 millón ochocientos mil sacos de café, o quintales.

Al eliminarse el monopolio del fondo Nacional del Café en la comercialización del rubro, refiere Pérez, se intentó llevar a cabo que fuese el mercado quien determinara los precios del mismo, donde la imposición de dominio de las empresas mencionadas las llevó a ser quienes impusieran el precio a la cosecha de café, siendo el pago por debajo de lo requerido.

De esta misma manera en su momento, esta posición de dominio resaltada por las empresas Fama de América y Café Madrid, las lleva a estar en la mirada del gobierno nacional para su posterior expropiación, afirma el productor de café.

Para el director ejecutivo de Fedeagro, los precios bajos, fue lo que hizo que la producción de café casi cayera en Venezuela en 70%, estas empresas que pasaron a manos del estado hoy día no funcionan. Posterior a esto bajo la sombra del estado nacional surgen tres agroindustrias que 24 años después vuelven a tener la misma posición de dominio que las anteriores.

Estas tres agroindustrias cafetaleras imponen el precio al productor, a juicio de Vicente Pérez, el mercado del café actualmente no es transparente, haciendo alusión a que económicamente no existe en dicho mercado, una oferta y una demanda que imponga el precio del rubro. Hoy día el precio es impuesto por la agroindustria.

Café de actualidad

En promedio la agroindustria cafetalera llegó a pagar en lo que va de año 2022, 280 dólares, el quintal de café, presentando durante las últimas semanas una reducción en el precio bastante considerable, ubicándolo en 150 dólares el saco del café.

Teniendo como consecuencia un precio por debajo de los costos, que determina una poca rentabilidad, generando así grandes zozobras entre los caficultores. Pérez afirma que el estado propuso que el precio del café tendría que ser el precio de la bolsa de Nueva York, no siendo cumplida esta propuesta por parte de la agroindustria.

Para Vicente Pérez la agroindustria sigue teniendo una posición de dominio, y no solo esto también refiere que el 100% de las industrias torrefactoras, le compran el café a intermediarios y no a las asociaciones de productores, esto debido a las malas políticas públicas por parte de entes del estado que terminaron perjudicando a las asociaciones de productores.

La agroindustria a través de los intermediarios, a los cuales no les es prioridad el desarrollo del cultivo, si no solo obtener ganancias son los que se benefician de los precios, y no el productor cafetalero quien realiza todas las labores en campo.

Propuestas para un mejor manejo del precio del café

La única manera de resolver los problemas del rubro es eliminando el alto porcentaje de comercialización, que la industria adquiera la materia prima desde los caficultores y a sus asociaciones.

Estas agroindustrias dominantes de reciente creación no entienden que la posición de dominio, es lo que históricamente ha llevado a la caída la producción de café en el país, viéndose en la necesidad de importar el rubro.

Pérez, asevera que la agroindustria solo ve la rentabilidad de un año y no la caficultura a futuro. La importancia debe radicar en rescatar la caficultura venezolana llegando a algunos acuerdos entre ambos sectores, agroindustria y caficultores.

Teniendo como importancia el desarrollo agroalimentario del país tenemos que dejar de ver la rentabilidad inmediata, olvidando el porvenir.

La Venezuela Agropecuaria cuenta con propuestas con visión de futuro, acorde a las demandas que la realidad mundial nos impone. La recuperación de la producción nacional, el bienestar y la calidad de vida de nuestros productores y la seguridad y soberanía alimentaria de la población es nuestro norte.

Lea también:

¡Atención! Costo del vuelo Caracas-Bogotá