En 1990 La Unesco, le otorga la medalla Picasso, por considerar que su obra ha servido para acercar a los países del mundo

Soto, una vida llena de color y movimiento-. Un día como hoy, 5 de junio, nació en Ciudad Bolívar, al sur de Venezuela, un hombre que hablaría a través de su arte de algunos elementos que componen al venezolano.
Los espacios que están dentro del territorio que delimitan a un país, hablan de su gente, definen y los etiquetan, eso puede gustarnos, o no. Muchos de nuestros espacios en Venezuela hablan de arte, se mueven, se oyen y se expresan en complicidad con la musa que se manifestó las veces que Soto, creó.
Soto, comenzó su carrera artística como cartelista en tres cines de Ciudad Bolívar.
En 1942 fue becado y enviado a las Escuela de Bellas Artes y Artes Aplicadas de Caracas.
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Pertenecía a un selecto grupo de artistas venezolanos, que conformaban la revista «Los Disidentes» en el grupo estaban: Alejandro Otero, Mateo Manaure, Pascual Navarro, Régulo Pérez, los cuales se oponían al arte figurativo.
En 1990 La Unesco le otorga la medalla Picasso, por considerar que su obra ha servido para acercar a los países del mundo.
Falleció a los 81 años en París, el 14 de enero de 2005. Su obra nos cuenta historias que se mueven, su arte nos identifica. La obra de Soto es un pasaporte venezolano en todo el mundo.
EO// Periodista: Blaximar Bolívar
