Ha dedicado su trayectoria a la pintura y el dibujo, siempre con un fuerte enfoque en la investigación. Tras dejar atrás el expresionismo, ha evolucionado hacia una propuesta más original, profundamente vinculada a la identidad del municipio Maturín

José Fornes: El maestro que convirtió los «garabatos» en patrimonio cultural.-Hoy viajamos a la historia junto al artista y patrimonio cultural viviente del estado Monagas, José Fornes, quien, en una enriquecedora conversación, nos compartió su primer encuentro con el arte, los tropiezos que convirtió en trampolines y el sinfín de reconocimientos que, para él, significan que ha escrito su nombre en los corazones de miles de maturineses.
Desde muy pequeño, en el pueblo de Pedernales, estado Delta Amacuro, de donde es oriundo, Fornes dio sus primeros pasos como artista con la creación de carteleras dentro de su escuela. El maestro de la pintura afirma que el arte forma parte de la genética del ser humano, lugar de donde todo viene, pues fuera del cuerpo nada existe.
“Tú sabes que yo nací en un pueblo llamado Pedernales, en Delta Amacuro, dentro de un campo petrolero donde mi padre trabajaba. Luego de dos años, vinimos a vivir a Monagas; al poco tiempo nos fuimos a Guayana y allí pasé mi infancia. Descubriendo lo que era un lienzo, una pintura y acoplando el movimiento, se construye una historia que trasciende las generaciones y forma parte de la historia”, contó Fornes.
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La sabiduría impoluta del maestro explica cómo el arte también forma parte de las emociones, puesto que todo lo que vemos en el exterior no lo podemos dominar, pero lo interno sí se puede controlar. Para él, resulta increíble cómo el cerebro puede ir armando y creando una historia en cada obra de arte.
Fornes cuenta con mucha gracia y picardía una interesante anécdota de su infancia; se remonta a cuando inició con sus inquietudes artísticas y, sin darse cuenta, descuidó sus calificaciones. Su maestra, llamada Librada, envió una citación a sus padres. El pequeño, muy deprimido y nervioso por desconocer el motivo de la reunión, quedó asombrado cuando su papá, al salir, solo le pasó la mano por la cabeza, quizás porque entendía el talento de su hijo.
“Entonces, cuando entregué la citación a mi papá, él entró en cólera, pero luego de la reunión noté que todos reían y me di cuenta de que no era tan grave. Al salir, la maestra Librada me advirtió que debía dejar los garabatos que hacía con el pincel y me preguntó si yo creía que me iba a ganar la vida haciendo garabatos. Años más tarde, cuando ya formaba parte de la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas en Caracas, mi maestra fue a la institución y me preguntó qué hacía yo allí. Me acordé de aquella situación y le respondí: ‘Estoy haciendo garabatos’”, rememoró Fornes.
El también director general de la Casa de la Cultura «Inícita Aceituno» ha dedicado su trayectoria a la pintura y el dibujo, siempre con un fuerte enfoque en la investigación. Tras dejar atrás el expresionismo, Fornes ha evolucionado hacia una propuesta más original, profundamente vinculada a la identidad del municipio Maturín.
En este sentido, durante el 2026, alcanzó un importante hito al presentar su exposición en la Galería de Arte «Maturín Corazón de Oriente», a través de detallados retratos en crayón que rinden homenaje a más de 60 rostros de cultores y artistas locales, celebrando su legado y aporte cultural.
“Yo trabajo para que el arte no desaparezca, por eso estoy muy agradecido con la Alcaldía de Maturín, que, a través del Instituto Municipal de Cultura de Maturín (Imculmat), ha reconocido mi trabajo. Ese es el gran aplauso: que sí me tomaron en cuenta, que la cultura viene del arte y lo han sabido impulsar como parte de nuestra identidad”, sostuvo.
En 2023, el Consejo Legislativo Socialista del Estado Monagas (CLSEM) le otorgó el reconocimiento más importante de su trayectoria al declararlo Patrimonio Cultural Viviente por sus 60 años de vida artística. Para él, esta distinción representa el afecto de un pueblo que valora su entrega y dedicación; sin embargo, su pilar fundamental sigue siendo dejar una huella imborrable en el arte, apostando por la sostenibilidad y la arrolladora creatividad que lo caracteriza.
Por si fuera poco, entre sus grandes galardones destaca el Premio Internacional de Pintura «Jóvenes Pintores del Mundo», obtenido en Sofía, capital de Bulgaria, en 1969; una prestigiosa distinción gracias a obras que, aún hoy en día, reposan y se exhiben en esa ciudad europea.
El maestro de la pinturaJosé Fornes: El maestro que convirtió los «garabatos» en patrimonio culturalyugo del pensamiento rígido, sino a través de la expresión genuina y libre de las emociones y los sentimientos».
EO// Con información de: Prensa Alcaldía de Maturín
