Entre oraciones colectivas y cánticos entonados al unísono, la comunidad educativa despidió a la infante en un ambiente de profunda consternación

Despiden con emotivo homenaje a niña arrollada en la Alirio Ugarte Pelayo-. En horas de la tarde de este jueves, entre lágrimas, cantos y profundas muestras de dolor, el sector Prados del Sur del municipio Maturín le dio el último adiós a Luceidys Rosal, la niña de siete años que perdió la vida tras ser arrollada el pasado lunes 18 de mayo en la avenida Alirio Ugarte Pelayo.
El cortejo fúnebre partió aproximadamente a la 1:00 p. m. con destino al Cementerio Nuevo de la capital monaguense. Sin embargo, antes de llegar a su morada final, el féretro fue trasladado hasta la escuela Luisa Ramona López Ruiz, institución donde la pequeña cursaba estudios.
El momento más emotivo de la jornada se vivió en las instalaciones del recinto escolar. Allí, sus compañeros de clase, maestros y el personal administrativo de la institución la esperaban para rendirle un sentido homenaje póstumo.
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Entre oraciones colectivas y cánticos entonados al unísono, la comunidad educativa despidió a la infante en un ambiente de profunda consternación.
El lamentable accidente ocurrió el pasado lunes 18 de mayo, cuando la menor fue impactada por una unidad motorizada en la concurrida arteria vial del norte de la ciudad. A causa del fuerte impacto, la niña sufrió un traumatismo craneoencefálico.
A pesar de los esfuerzos médicos, Rosal falleció la noche del martes en el quirófano del Hospital Universitario Dr. Manuel Universitario Núñez Tovar (Humnt), mientras era sometida a una intervención quirúrgica de emergencia para intentar salvarle la vida.
El trágico desenlace ha encendido nuevamente las alarmas en la localidad sobre la prudencia vial y el resguardo de los peatones en las avenidas principales de Maturín.
EO// Redacción: Victor Rojas
