Esta situación se ha vuelto una constante para quienes intentan retornar a sus hogares tras la jornada laboral

Pasajeros denuncian tarifas excesivas y la falta de unidades en horarios nocturnos-. Las irregularidades con el transporte público en la capital de Monagas se agudizan al caer la tarde, dejando a cientos de trabajadores varados en las paradas del centro. Marisa Villarroel, una de las afectadas, relata que luego de las 6:00 p.m. la espera por una unidad se vuelve eterna, obligándola a realizar trasbordos que incrementan su gasto diario.
En sectores como la Zona Industrial y La Cruz, el panorama es similar y los pasajeros denuncian abusos por parte de los transportistas. Iliana Montañez explica que para la ruta 26 ha llegado a pagar hasta 200 bolívares, mientras que Catalina Flores asegura que en su comunidad el pasaje sube a 250 bolívares al culminar la tarde. Además del costo económico, los usuarios reportan que deben lidiar con el trato irrespetuoso de algunos colectores, quienes utilizan un lenguaje agresivo para intimidar a las personas que reclaman por el servicio.
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Los habitantes de los urbanismos más alejados, como La Gran Victoria, sufren las peores consecuencias de la falta de unidades disponibles hacia el oeste. Mariano Mota comenta que la escasez de buses lo obliga a tomar rutas fraccionadas hasta el Ambulatorio de la zona para luego buscar otro transporte hacia su destino final. Esta modalidad de viaje puede representar un gasto de hasta 400 bolívares diarios en pasaje, una cifra que golpea directamente el presupuesto familiar de quienes dependen exclusivamente del sistema de transporte público para movilizarse.
Asimismo, pasajeros señalan que las largas colas en las paradas son el escenario perfecto para que el sector informal imponga sus propias tarifas. Según su testimonio, muchos conductores de las rutas establecidas deciden «quitarse el casco» o el identificador de la línea para trabajar como piratas o taxistas particulares. Al hacer esto, abandonan sus rutas legales para cobrar montos muy superiores a los permitidos, aprovechándose de la desesperación de los ciudadanos que llevan horas esperando bajo la inseguridad que perciben en las calles.
Rodrigo Vívenes expresó: «Pese al incremento en el precio del pasaje, el servicio está en peores condiciones». Esta problemática refleja que, mientras no se cumpla con el respeto a las rutas oficiales y a las tarifas vigentes, el bolsillo del monaguense seguirá siendo el más afectado por una situación que parece no tener control en la entidad.

EO// Redacción: Lennys Fernández
