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El arte de caer hacia adelante: La lección de Anni Friesinger

Si te vas a caer, asegúrate de caer siempre hacia adelante
El arte de caer hacia adelante: La lección de Anni Friesinger

El arte de caer hacia adelante: La lección de Anni Friesinger-. En el deporte, como en la vida, nos han enseñado que el éxito es una línea recta trazada con técnica perfecta y elegancia. Sin embargo, la historia no siempre premia al que nunca tropieza, sino al que tiene la presencia de ánimo para convertir una caída estrepitosa en un impulso desesperado. El caso de la patinadora alemana Anni Friesinger en los Juegos Olímpicos de Vancouver 2010 es, probablemente, la mejor metáfora visual de esta verdad.

A escasos metros de la meta, con las piernas ardiendo por el ácido láctico y el peso de una nación sobre sus hombros, Anni se desplomó. En ese segundo, el guion lógico dictaba el fin: el hielo es resbaladizo, los patines son inútiles desde el suelo y el impulso se pierde. Pero lo que siguió no fue una rendición, sino un acto de creatividad visceral.

Anni no intentó levantarse, no había tiempo. En su lugar, empezó a «nadar» sobre el hielo, lanzando sus brazos y pateando el aire hasta que su cuchilla cruzó la línea de meta. Ganó por 0.23 segundos.

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El mensaje es contundente: el fracaso solo se vuelve definitivo en el momento en que dejas de moverte. A menudo, cuando cometemos un error o sufrimos un revés inesperado, nos paralizamos por la vergüenza o el perfeccionismo. Pensamos que, si no podemos ganar «con elegancia», ya no vale la pena ganar.

Friesinger nos demostró que la dignidad no está en mantenerse siempre en pie, sino en la fuerza bruta de la voluntad que se niega a aceptar el suelo como destino final. Ese «nado» sobre el hielo fue estéticamente caótico, pero competitivamente brillante.

La próxima vez que sientas que «te has caído» en un proyecto, en una relación o en una meta personal, recuerda a la mujer que nadó sobre el hielo. No te preocupes por cómo te ves mientras intentas salvar la situación. Al final del día, el marcador no registra la gracia del movimiento, sino el hecho de haber cruzado la línea.

Si te vas a caer, asegúrate de caer siempre hacia adelante.

EO// Redacción: Victor Rojas