La Navidad es la época del renacimiento y renovación espiritual

La idea de renacimiento en Navidad se entrelaza entre el ciclo natural (el sol que regresa) y el ciclo espiritual (el nacimiento de Cristo y la renovación del alma)
Época del renacimiento y renovación espiritua

La navidad es la época del renacimiento y renovación espiritua-. La Navidad es mucho más que una festividad de luces, villancicos, regalos y cenas familiares. Cada año, cuando la Navidad se acerca, surge una invitación especial para abrir el corazón y recibir el espíritu navideño, que es, en su esencia, un renacimiento en la Luz y el Amor.

Según la Enciclopedia Británica, el origen de la celebración reúne más elementos que el mero nacimiento del profeta más importante de la cristiandad.

El origen preciso de la atribución del 25 de diciembre como fecha de nacimiento de Jesús no está claro. Según la obra británica, esto ocurre porque no hay indicios claros sobre la fecha en el Nuevo Testamento de la Biblia, es decir, en el conjunto de libros sagrados para el cristianismo.

Una explicación generalizada del origen de esta efeméride es que el 25 de diciembre se produjo la cristianización del dies solis invicti nati (día del nacimiento del sol invicto), informa la Enciclopedia. La festividad era popular en el Imperio Romano y celebraba el solsticio de invierno (en el hemisferio norte) como símbolo del resurgimiento del sol, al mismo tiempo que marcaba el comienzo del invierno y el anuncio del renacimiento de la primavera y el verano.

La fecha solo se vinculó con el nacimiento de Cristo alrededor del año 221 d.C., siendo difundida por Sextus Julius Africanus, un viajero e historiador cristiano de finales del siglo II y principios del III. Este hecho hizo que el día se volviera universalmente popular en los siglos siguientes.

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Pero la relación con la fiesta pagana romana aún existía. Después de que la fecha del 25 de diciembre fuera ampliamente aceptada como la fecha del nacimiento de Jesús, los escritores cristianos de la época a menudo relacionaban el renacimiento del sol con el nacimiento del “hijo de Dios”.

La esencia de esta celebración está en recordarnos que todos compartimos un mismo anhelo: vivir en paz, rodeados de amor y con la fe y esperanza de un futuro mejor. Recibir este espíritu navideño en el corazón es como encender una vela en nuestro interior, una luz que nos impulsa a ser más compasivos y amorosos con los demás y, también, con nosotros mismos.

La Navidad hoy nos da la alegría para recrear un futuro de solidaridad y fraternidad humana. El amor que fluye en los corazones humanos es mucho más grande que todas las tragedias humanas juntas. La Navidad es tiempo para renacer y convertirnos en un mundo nuevo, porque Dios está con nosotros y no nos abandonará jamás.

EO/// Redacción de Heidi Campos