En una época de reconciliación y amor es necesario el “perdón”

Jesús enseñó a amar y bendecir a los enemigos (Mateo 5:44) y a perdonar “setenta veces siete” (Mateo 18:22)
En una época de reconciliación y amor es necesario el “perdón”

En una época de reconciliación y amor es necesario el “perdón”-. El perdón es la acción de perdonar o liberar a alguien de una responsabilidad, una deuda, una obligación o una culpa pendiente. Se trata de una acción que se realiza por distintos motivos, siempre de manera voluntaria y consciente, y que pone fin a conflictos, reclamos o rencores, dependiendo del contexto.

En esta época navideña es muy importante y propicio perdonar, ya que su mensaje central es el amor, paz y reconciliación, invita a sanar heridas, liberarse del rencor y renovar relaciones, siendo una oportunidad para el perdón hacia uno mismo y los demás, un acto que trae paz interior y armonía espiritual.

La Biblia enseña que el perdón es fundamental para las relaciones con Dios y los demás, considerándolo un acto de amor, fortaleza y libertad. Jesús instruyó perdonar a otros como Dios nos perdona a nosotros, ya que la disposición a perdonar está directamente ligada a la recepción del perdón divino, según se menciona en Mateo 6:14-15. Perdonar no significa olvidar ni justificar, sino liberar el resentimiento para poder encontrar paz interior y sanar heridas.

Leer también: Diciembre: Mes de amor y bondad

Perdonar desde el corazón es una elección liberadora, no una obligación, y que va más allá de soltar el rencor; implica dejar ir el peso emocional de experiencias pasadas que generan desgaste emocional y sobrepensamiento, para encontrar paz interior y avanzar, siendo un acto de amor propio para sanar y recuperar la alegría, no para olvidar o justificar lo sucedido.

Recuerda que perdonar no implica siempre de terceros, también es perdonarte a ti mismo de todas esas cosas que no aceptas de ti, abrázate y piensa que todos cometemos errores, suelta esos pensamientos y sana tu interior que es un verdadero acto de amor propio y liberador. 

EO/// Redacción de Heidi Campos