Spanish English Italian Portuguese

Filosofías compuestas

Opinión Escrito por  Johan Y, Galea Oliveros Diciembre 14 2016

Las principales motivaciones de cualquier persona es un torbellino de ideas plasmado desde los inicios de sus días y cuando me senté a analizar esta filosofía me encontré con tantos acertijos y con tantas verdades que no sé cómo pude procesarlo en tan pocas palabras, recuerdo que desde pequeño mi madre me enseñó algo muy importante, una ley universal que pocos conocen y todos aplican, la denomino “La Ley Del Embudo” y por más cómico que parezca tiene un sentido tan lógico como el concepto mismo. Según el diccionario, el embudo se define como, un instrumento que tiene una forma de dos conos generalmente, en su parte superior el cono mayor (el extremo ancho) es el encargado de recibir la entrada de los líquidos y el inferior (el extremo angosto) es el encargado de canalizar a un recipiente el flujo proveniente de la parte superior. Y tomando el concepto ella me enseño que: “La ley del embudo consiste en que siempre quiero lo ancho para mí y lo angosto para ti” desde entonces comencé a darme cuenta que la sociedad aplica esto en todo lo que hace siempre tratando de sacar ventaja a su favor.

Es un hecho simple, buscamos que nuestro beneficio sea mayor que el de los demás y que seamos siempre los que tengamos la parte ancha de los extremos y no la angosta. ¿Por qué hacemos esto? Creo que porque somos muy básicos y creemos que ambas partes no pueden recibir el mismo beneficio por esta razón decidí buscar cuales eran esos puntos claves que conforman la ley del embudo y como toda ley esta tiene sus parámetros y el primero de ellos lo nombre: LA FILOSOFIA DE LOS ALFAS Y LOS BETAS. Siempre he tomado como ejemplo a las mulas, una mula es un animal muy fuerte y también muy terco o eso me han dicho, desde hace miles de años se han usado a las mulas para cargar de un lugar a otro cualquier cosa por más pesada o ligera que esta sea y no es sorpresa que en la cotidianidad los seres humanos no solo usemos estos animales para la carga sino a otros seres humanos para que estos lleven nuestras cargas sean pesadas o ligeras esto se determina como los alfas y los betas (otra forma de decir el más fuerte contra el más débil).

Una batalla milenaria que existe desde el principio del mundo en la cual “la supervivencia del más fuerte” se redefine a medida que avanzamos y se hace evidente como desde pequeños esta jerarquía se nos inculca de manera tal que deforma nuestras ideas y buscamos desesperadamente ser los alfas y no los betas, una realidad tan evidente como la vida misma y tan destructiva como una guerra, los países tratan de ser superiores a otros, los gobernantes tratan de ser superiores a otros gobernantes, las empresas tratan de ser siempre superiores a otras y aunque no está mal querer superarse a sí mismos, ¿Por qué hacerlo pasando por encima de los demás y haciendo de otros los insubordinados? ¿A caso no somos todos iguales? Pero el ser humano siempre va a querer ser el más fuerte, pero es necesario pensar ¿y los betas (las mulas de carga)? ¿Qué pasa con ellos? Qué pasa cuando en una situación te das cuenta que eres más un beta que un alfa es decir una mula de carga para los demás, y que no importa cuánto cargues y por cuánto tiempo, si te cansas o no, no tendrán misericordia al darte con un látigo para que continúes con su cargamento porque como dicen, Demasiado jamás es suficiente. En mi idiosincrasia no puedo evitar preguntarme ¿cuántas veces hemos dejado que nos castiguen por llevar cargas ajenas? Y de ser así, ¿por qué lo hacemos? ¿Es acaso una necesidad dividir a la sociedad en alfas y betas? O simplemente no sabemos cómo darnos la importancia que nos merecemos ante las situaciones que nos rodean.

Síguenos @ElOrientalMon

TIPO DE CAMBIO

simadi 23 02 2017

delicateses tipuro güec

¿SABÍAS QUÉ?

Búscanos en Facebook

Шаблоны Joomla 2015